El pasado 12 de diciembre se celebró el 130° aniversario del Consejo de Defensa del Estado, ceremonia efectuada en el ex Congreso Nacional con la presencia del Presidente de la República, donde se oficializó el lanzamiento del libro que recopila la historia de esta institución.
El origen del Consejo de Defensa del Estado se remonta al año 1.895, y tiene su génesis en una carta dirigida por tres abogados de la Dirección del Tesoro, quienes propusieron a su Director la formación de un consejo de abogados encargados de defender al Fisco en juicio, de manera centralizada, ya que dicha función se encontraba repartida entre diversos funcionarios.
Dicha carta fue entregada al Presidente de la República, Jorge Montt, quien, como respuesta, dictó el Decreto Supremo N° 2629, que creó el Consejo de Defensa Fiscal, para hacerse cargo de la “defectuosa organización de nuestro sistema de defensa fiscal, a que es urjente e indispensable poner remedio”, según indica dicho decreto.
La denominación “fiscal” obedece a la tradición heredada de la legislación española, donde se utilizó la voz fiscus para reconocer el patrimonio o hacienda del Estado, y que proviene del Derecho Romano.
Años más tarde, el Consejo de Defensa Fiscal se refundió con el Servicio de Cobranza Judicial de Impuestos y la Defensa Fiscal de la Ley de Alcoholes, para dar paso al actual Consejo de Defensa del Estado.