Despedimos a un hombre íntegro e integral que dejó un legado importantísimo en la cultura de nuestro país, en especial, de nuestra Valdivia: Bruno Serrano Ilabaca.
Fue el primer Consejero Regional de nuestra Región (cuando el actual Ministerio de las Culturas las Artes y el Patrimonio era Consejo de la Cultura). También fue escritor, editor, tallerista, gestor cultural.
Junto a su compañera, Heddy Navarro Harris, fundaron el café literario Fértil Provincia y la editorial del mismo nombre, que publicó más de una veintena de libros de autores del Sur. También dirigió la editorial Ser indígena, dedicada al rescate de temas patrimoniales de los pueblos originarios.
Dentro de su obra escritural, quisiera destacar las novelas “Los náufragos” (2006), “Exhumación del olvido. Cronología de la dictadura 1973-1989” (2013), el poemario “Olla Común” (1985) y su último libro “Honrar al padre” (2022), entre otros.
Tanto su vida como su obra literaria estuvieron atravesadas por la dictadura: Mirista, miembro del GAP, comprometido con la lucha por los ideales sociales de justicia, un luchador incansable y valiente.
Pero, sobre todo, Bruno Serrano fue un hombre amable, sencillo, sensible y alegre. Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, destacamos su dulzura y el amor que tenía por todo lo que hacía, siempre con una sonrisa cálida y acogedora que hoy recordamos con pena, pero también con la gratitud de haber compartido un espacio de la vida con él.
El legado de Bruno seguirá brillando porque él es de esos seres que no dejan indiferente, que entregan la vida a lo que aman con pasión y logran transmitirlo a muchas generaciones. Un hombre luminoso que nos seguirá guiando con su luz, sus historias y sus libros.