Con el propósito de ofrecer un espacio de aprendizaje, recreación y desarrollo durante las vacaciones de invierno, el Departamento de Calidad de Vida del Personal de la Universidad Austral de Chile inició su Programa de Vacaciones de Invierno, dirigido a hijos e hijas de sus asociados y asociadas.
La iniciativa contempla dos semanas de actividades: la primera, entre el 22 y el 26 de junio, y la segunda, del 30 de junio al 3 de julio. Durante este período, niños y niñas de 8 a 12 años participan en una variada programación de talleres diseñados para fomentar la creatividad, el conocimiento y el trabajo colaborativo.
La oferta se organiza en dos líneas temáticas. El programa Bandurria está orientado a la exploración científica, mientras que el programa Chucao promueve el desarrollo artístico. Entre los talleres destacan astronomía virtual, alquimia de papel, paleontología, animación, inglés y juegos de mesa, entre otras actividades.
La jefa del Departamento de Calidad de Vida del Personal de la Universidad Austral de Chile, Daniela Llanos, valoró la positiva respuesta de las familias y el entusiasmo de quienes participan en esta iniciativa.
«Estamos muy contentos porque los niños y niñas lo han pasado muy bien, lo que demuestra que esta actividad ha sido todo un éxito. Hemos recibido un gran respaldo de los padres y madres, quienes han confiado en nosotros. Este programa permite que sus hijos e hijas compartan con niños de su misma edad, hagan nuevas amistades, y vivan experiencias significativas durante sus vacaciones», señaló.
Asimismo, agregó que «como Universidad buscamos fortalecer el sentido de comunidad y acompañar a las familias en las distintas etapas de su ciclo vital, generando iniciativas que contribuyan a su bienestar y entreguen apoyo concreto a madres, padres y personas cuidadoras de nuestra comunidad universitaria».
Agustina Aravena, es estudiante de quinto año de Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa y participa como monitora de los talleres, gracias a su experiencia en el Programa Alta UACh. «Creo que es un acercamiento adicional como futuros profesores a jóvenes con distintos intereses. Con nosotros los papás y mamás pueden estar tranquilos que sus hijos están bien cuidados y los más importante adquiriendo nuevos conocimientos», reflexionó la estudiante.
Una de las apoderadas es Silvana Bravo, encontró una gran ayuda que su hija pueda participar de un taller de invierno en la Universidad, al mismo tiempo sostuvo que se encuentra motivada y feliz.

