Desde la Universidad Austral de Chile queremos reiterar con total claridad que condenamos la agresión sufrida por la Ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao Pilquian.
Desmentimos categóricamente que se haya impedido el ingreso de Carabineros al Campus Isla Teja. La Universidad no recibió solicitud alguna en ese sentido y actuó, en todo momento, dentro de sus atribuciones.
Como institución, dispusimos de todos los recursos de seguridad propios para este tipo de actividades, correspondientes al personal de la universidad. Es importante señalar que, en nuestro carácter de institución académica, no contamos con atribuciones para disponer de escoltas ni de fuerzas policiales, por lo que nuestras acciones se enmarcaron en las capacidades institucionales habituales, que fue – reiteramos – lo que se puso a total disposición.
Por otra parte, estamos colaborando con la investigación que lleva adelante la Fiscalía. Asimismo, la investigación interna ya se encuentra en curso y hemos solicitado particular celeridad para la misma. Aplicaremos el reglamento de deberes y derechos de la universidad, que contempla sanciones que pueden ir desde amonestaciones hasta la suspensión o expulsión, según corresponda. Del mismo modo, no descartamos la eventual participación de personas ajenas a la comunidad universitaria, por lo que también prevemos acciones en la justicia, de ser necesarias.
Agradecemos a los funcionarios y al personal que nos acompañaron y que permitieron resguardar en todo momento a la Ministra. En la ceremonia también estuvo presente la Delegada Presidencial, quien posteriormente se retiró del recinto sin inconvenientes, al igual que las demás autoridades. A la comunidad regional le solicitamos su apoyo para reafirmar con claridad que no aceptamos agresiones y que estas serán siempre condenadas.
La universidad es por definición un espacio de libertad, donde las diferencias deben expresarse a través del diálogo y el respeto. Este principio ha sido seguido desde sus orígenes por nuestra Casa de Estudios, haciendo sentir su voz, incluso, cuando las libertades civiles o la integridad de las personas ha estado en riesgo más allá de sus muros. Cuando esa libertad se desvirtúa mediante la violencia, se afecta no solo a las personas involucradas, sino también el sentido mismo de la convivencia universitaria y el rol de la universidad en la sociedad.
Invitamos a toda la comunidad a actuar con responsabilidad, resguardando el carácter de la universidad como un espacio de respeto, diálogo y convivencia democrática.
Rectoría UACh.