Esta nueva conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, nos invita a reflexionar sobre el trayecto de los movimientos de mujeres y feministas a lo largo de la historia, las importantes conquistas y los avances desarrollados para otorgar dignidad y justicia a las mujeres y niñas. Lo anterior resulta fundamental en un contexto de avances a escala global de una agenda ultraextremista, antiderechos y antifeminista que busca a través del acceso al poder, a través de diversos gobiernos, imponer políticas públicas que promueven el control del cuerpo y la vida de las mujeres.
Las violencias contra las mujeres tienen diversos rostros, se expresa en el seno familiar, pero también a partir de condiciones estructurales que profundizan la desigualdad de género y la precarización de las condiciones de vida de las mujeres.
En la coyuntura electoral que enfrentamos como país, resulta fundamental asumir con responsabilidad la decisión de quien queremos que lidere los destinos de nuestra nación, pensando además de las figuras de la y el candidato, en los proyectos de sociedad que encarnan. A pesar de que existen brechas y deudas importantes en materia de derechos de las mujeres, en especial en derechos sexuales y reproductivos, hemos logrado en la última década algunos avances que han sido principalmente conquistas de agrupaciones y movimientos de mujeres, lo que se reflejan entre otros aspectos: en el acceso a la educación superior representando actualmente el 53,3% de la matricula en educación superior, aumento de pensiones para adultas mayores, reconocimiento de las labores de cuidados principalmente de madres y mujeres cuidadoras, la aprobación de la ley de Responsabilidad Parental y Pago Efectivo de Pensiones de Alimentos que a permitido crear un registro público y medidas de pago efectivo de las pensiones de alimentos, entre otras.
Tenemos la posibilidad histórica de continuar profundizando políticas que promuevan una mejor vida, para mujeres y niñas, con la clara convicción que jamás esto ha sido una concesión de la clase política, sino conquistas logradas por los movimientos de mujeres y feministas. Esta elección no nos debe dejar indiferentes, sino convocarnos y comprometernos a frenar los proyectos políticos son una amenaza para nuestras vidas. ¡¡Cuidado el machismo mata!!
