Destacamos los hitos más importantes de entrevista efectuada el sábado 25 de abril en la sección «Valdivianas» del Diario Austral Región de Los Ríos a Carolina Encina Olavarría (Bioquímica), que desde el 2022 es la Directora Ejecutiva del core facility AUSTRAL-omics de la Universidad Austral de Chile (UACh) que depende de la Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo y Creación Artística.
Unidad que presta apoyo estratégico a la investigación mediante una plataforma integral, con infraestructura tecnológica avanzada y personal altamente especializado. Desde ahí su trabajo implica coordinar equipos multidisciplinarios de alto desempeño, administrar equipamiento científico de alta complejidad, proyectar crecimiento institucional y vincular capacidades regionales con necesidades nacionales.
Entrevista:
¿Cómo ve el rol de las mujeres en ciencias?
-Tremendamente valioso, como en absolutamente todas las demás disciplinas. Hoy vemos mujeres liderando, universidades, laboratorios, centros de investigación, equipos y proyectos de alto impacto. Sin embargo, todavía existen desafíos asociados a visibilidad, conciliación y acceso a ciertos espacios de decisión. Creo profundamente que la ciencia necesita diversidad de miradas, y las mujeres aportamos talento, rigurosidad, liderazgo y una enorme capacidad de adaptación.
En mi caso particular, tuve la fortuna de contar desde temprana edad con potentes mujeres como referentes. Además, en el Colegio Santa Marta (Osorno) crecí rodeada de mujeres y, mirándolo ahora en retrospectiva, eso también me permitió observar modelos femeninos de liderazgo exigente y comprometido, algo que sin duda dejó huella en mi desarrollo personal y profesional.
¿Cómo nació su amor por la ciencia?
-Nació desde muy temprana edad, impulsado por una curiosidad natural por entender cómo funcionan la vida, la naturaleza y los procesos que muchas veces damos por hechos. Siempre he sido una persona inquieta y de intereses diversos, por lo que no fue inmediato identificar con precisión cuál sería mi camino. Lo que sí tenía claro era mi deseo de comprender con mayor profundidad, casi con otro nivel de zoom, los procesos biológicos que explican la vida y su relación con el entorno.
A eso se suma que mi mamá trabajó durante años en el área de la salud, por lo que en mi casa siempre existieron conversaciones vinculadas a la biología, al funcionamiento del cuerpo humano y sus distintos sistemas. Más adelante también comencé a leer por iniciativa propia textos relacionados con biología, lo que fue fortaleciendo aún más ese interés.
¿Qué es lo que más le atrae de la ciencia?
-Lo que más me motiva es que la ciencia tiene la capacidad de transformar. Puede generar conocimiento, resolver problemas y mejorar la calidad de vida de las personas y el entorno. También me atrae su dinamismo, porque siempre hay algo nuevo por aprender, mejorar o descubrir. A eso se suma la velocidad con que avanzan las tecnologías, que hoy permiten complementar ese conocimiento y materializar soluciones cada vez más rápidas, precisas y útiles para la sociedad.
¿Cómo ve usted el rol de las universidades en el desarrollo de la ciencia y la labor que cumple la UACh en este ámbito?
-Las universidades cumplen un rol fundamental como instituciones de formación de capital humano avanzado, generadoras de conocimiento y de conexión de distintas disciplinas. En el contexto, la Universidad Austral de Chile tiene una tradición científica tremendamente sólida y un aporte de larga data al desarrollo del sur austral. Ha demostrado que desde regiones se puede investigar con excelencia y construir capacidades de alto nivel, algo que también se refleja en sus egresados, que son una valiosa representación de la universidad dentro y fuera del país.
¿Cómo considera que será el futuro de la ciencia?
-Veo un futuro cada vez más interdisciplinario, colaborativo y tecnológico. La ciencia permite entender nuestro entorno, anticipar problemas y crear soluciones. Gracias a ella avanzamos en salud, agricultura, conservación, tecnología, alimentos, etc. Pienso que áreas como genómica, inteligencia artificial, bioinformática y medicina de precisión seguirán creciendo a más velocidad que nunca. También creo que la ciencia del futuro tendrá un vínculo más directo con las necesidades de la sociedad, la innovación y la mejora de la calidad de vida.
¿Existe centralización o desde el sur austral se puede desarrollar ciencia sin inconvenientes?
-La centralización existe y es un desafío real, aunque en mi opinión no constituye una barrera definitiva. A lo largo de mi carrera he visto cómo esa brecha se ha ido acortando progresivamente. Desde regiones ha sido plenamente posible desarrollar ciencia del más alto nivel, siempre que exista talento humano, infraestructura adecuada, redes de colaboración y una visión estratégica de futuro. Mi experiencia en el trabajo que realizamos así me lo demuestra.
En nuestro caso, mantenemos una estrecha vinculación con profesionales e investigadores de otras universidades del país, así como con organismos públicos y privados de prácticamente todas las regiones, incluyendo también las zonas centrales.
