Fue un verdadero caballero de la Academia. Formal en su trato con los demás, respetuoso del pensamiento ajeno, claro en la expresión de sus ideas, amante de su tarea de enseñar y educar. Cumplió su tarea con cariño y responsabilidad. Ha dejado una huella imborrable en sus alumnos y colegas. Hoy ya no está. Lo recordaremos con afecto y respeto . Paz para él y los suyos.
Dr. Frederick Ahumada
Carta escrita por el Dr. Omar M. Henríquez F., Padre Fundador de la UACh.