El 12 de agosto el Senado aprobó el veto del Ejecutivo a la prohibición del anatocismo que el Congreso había incorporado a la denominada megarreforma. La discusión sobre el cobro de intereses sobre intereses (anatocismo) suele concentrarse en la regulación y en sus efectos sobre los deudores. Sin embargo, detrás de este debate existe un problema más profundo y que tiene que ver con las brechas de educación financiera y la dificultad que muchas personas enfrentan para comprender plenamente el costo, las condiciones y las consecuencias de sus decisiones de crédito.
En Chile persisten brechas significativas en inclusión y educación financiera que afectan con fuerza a adolescentes y jóvenes. El país se sitúa bajo el promedio OCDE tanto en acceso como en capacidades financieras, lo que se traduce en decisiones económicas poco informadas, altos niveles de endeudamiento y escasa planificación. La evidencia muestra que un número importante de jóvenes se declara endeudado, presenta morosidad creciente y carece de competencias básicas para enfrentar un sistema financiero complejo. Esta problemática limita sus oportunidades de desarrollo y los expone tempranamente al riesgo de exclusión financiera y sobreendeudamiento.
Por lo tanto, regular temas como el anatocismo es importante, por su puesto, pero ninguna regulación reemplaza la necesidad de contar con ciudadanos mejor informados y con mayores herramientas para tomar decisiones financieras responsables.
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