En los laboratorios de la Universidad Austral de Chile, en Valdivia, un ingeniero en biotecnología molecular tomó una apuesta poco convencional: convertir a las alpacas en aliadas científicas contra algunos de los virus más letales del planeta. Hoy, esa apuesta tiene nombre propio —nanoanticuerpos— y ha generado titulares en medios de más de 30 países, desde DW Alemania hasta Forbes México.
El Dr. Alejandro Rojas -académico de la Facultad de Medicina UACh- construyó desde el sur de Chile la primera plataforma latinoamericana de nanoanticuerpos. Sus alpacas han generado cobertura en más de 30 países y hoy lideran desarrollos terapéuticos contra el hanta, el ébola, el nipah y otros patógenos de alto riesgo pandémico.
Estudió en la Universidad de Chile, completó su doctorado en Alemania y realizó seis años de investigación posdoctoral en el Reino Unido. Con esa trayectoria internacional regresó al sur para construir la primera plataforma chilena de descubrimiento de nanoanticuerpos —también llamados nanobodies—, fragmentos de anticuerpos derivados de camélidos con propiedades únicas: son más pequeños, más estables y más fáciles de producir que los anticuerpos convencionales. Pueden penetrar tejidos de forma más eficiente, unirse a zonas del virus inaccesibles para otras moléculas y ser humanizados para uso terapéutico, reduciendo el riesgo de rechazo.