Entregar herramientas a profesionales y docentes que trabajan en la UACh y que tienen contacto con el alumnado para que puedan detectar situaciones de violencia sexual y canalizarlas con el servicio público o privado, según sea el caso.
Ese fue el objetivo de la Jornada «Formador de Formadores con Foco en Víctimas de Violencia Sexual”, realizada en el Salón Gloria Cifuentes de la Casa Luis Oyarzún de la Universidad Austral de Chile.
La actividad fue organizada en conjunto por la Unidad de Género de la UACh -dependiente de Prorrectoría- y el Programa de Salud Sexual de la Seremi de Salud de Los Ríos.
Durante la inauguración entregaron un saludo el Seremi de Salud de Los Ríos, Felipe Bastidas, y la Jefa (s) de la Unidad de Género UACh, Karina Miranda.
La jornada contribuirá a fortalecer la capacidad de respuesta, acogida y apoyo frente a estas situaciones dentro de la comunidad universitaria. Cabe destacar que la actividad fue dirigida por el equipo de profesionales de la Unidad de Atención y Control en Salud Sexual (UNACESS) del Hospital Base de Valdivia, lo que le otorga un gran valor técnico a la instancia.


Cuidar la primera respuesta
La Jefa (s) de la Unidad de Género UACh, Karina Miranda, explicó que “vivimos un momento en que los derechos de las mujeres y las disidencias están siendo cuestionados de manera organizada, tanto a nivel global como en nuestra propia región. En ese contexto, una actividad como ésta, además de ser formativa, es una necesidad social”.
Desde la Unidad de Género “entendemos que la violencia sexual no ocurre en el vacío, ocurre cuando las sociedades a través de su cultura sostienen la violencia, en instituciones que la silencian y en comunidades que no saben cómo reaccionar cuando aparece. Por eso capacitamos a nuestra propia comunidad universitaria, porque la primera respuesta que recibe una persona que vivió violencia puede marcar toda su trayectoria posterior. Queremos que esa primera respuesta en la UACh sea digna, informada y reparadora, pues las universidades no podemos declararnos espacios seguros sin hacer el trabajo concreto que eso implica, siendo esta jornada parte de ese trabajo”, agregó.


Derechos humanos fundamentales
La Jefa de Programas Seremi de Salud Región de Los Ríos, Susan Toro, señaló que “ésta fue una jornada que desarrollamos en conjunto con la Unidad de Género de la Universidad Austral de Chile y desde el Programa de Salud Sexual de la Seremi. La idea fue entregar herramientas a los profesionales, docentes y paradocentes que trabajan en la universidad y que tienen contacto con el alumnado para que puedan detectar situaciones de violencia sexual y canalizarlas con el servicio público o privado, según sea el caso, determinando si es efectivamente una situación de violencia, de abuso, de violación, etcétera. La finalidad principal es dejar este formador de formadores en la gente que tiene contacto con los alumnos para poder gestionar en el minuto que se necesite una derivación oportuna”.
Según dijo, “es un tema delicado que involucra derechos humanos fundamentales, porque esto tiene que ver con la salud sexual de las personas, que implica dignidad, bienestar, autonomía e igualdad de derechos. Eso legitima la salud sexual como un enfoque de derechos, entender que es necesario considerar a la persona de manera integral y no sesgada. Es por eso que la idea de esta articulación es poder centrarnos en la persona como un ser integral que necesita ser considerado de esa manera a nivel social”.


Evitar la victimización secundaria
La psicóloga del Hospital Base de Valdivia, Programa GES 86, Darling Rivas, planteó que “lo fundamental es el trabajo interdisciplinario, el poder ejecutar redes con los colegas, porque así también se favorece un poco lo que es la evitación de la victimización secundaria. Entonces, en ese sentido, estas instancias sirven para dialogar, reflexionar, generar debate y, a la vez, dar el pase para construir el trabajo en equipo, que eso es lo importante”.
Precisó que “cuando trabajamos con víctimas de violencia sexual, evitar la victimización ayuda a disminuir el impacto de una agresión. La agresión por sí misma es fuerte. Cuando prevenimos la victimización lo que tratamos de hacer es que el impacto disminuya y no seguir reforzando el juicio, el estigma en estas personas. Por eso la importancia del trabajo en red, no volver a preguntar, etcétera”.