En la pasantía, el estudiante completó dos rotaciones clínicas, destacando el aprendizaje de técnicas diagnósticas y terapéuticas avanzadas. Entre ellas, relevó la realización de cistoscopías para la extracción de cálculos vesicales mediante el uso de láser, procedimiento que permitió ampliar su experiencia clínica.

Asimismo, valoró el uso de herramientas imagenológicas como resonancia magnética y tomografía computarizada, especialmente en el abordaje de casos neurológicos complejos.
«Cuando estaba realizando la rotación en neurología, me llamó la atención cómo utilizaban técnicas imagenológicas avanzadas como resonancias magnéticas o tomografías computarizadas, ya que en Chile, su uso no es muy común en Medicina Veterinaria».
Navarrete también destacó la organización en la gestión de pacientes y la comunicación con sus tutores, aspectos que considera fundamentales para su desarrollo profesional. En este contexto, subrayó la importancia de fortalecer estas habilidades durante la formación de pregrado.

Respecto a la experiencia, valoró el apoyo brindado por la Universidad Austral de Chile en la gestión de la pasantía, así como la disposición de la Universidad de Purdue durante su estadía.
Finalmente, señaló que esta instancia le permitió ampliar y reforzar sus conocimientos, destacando que la formación recibida en su universidad de origen le permitió desenvolverse de manera equivalente a estudiantes de la institución anfitriona.
«Poder ver nuevas técnicas tanto diagnosticas como terapéuticas me permitió expandir y reforzar mi conocimiento en distintas enfermedades. Creo que la Medicina Veterinaria en Estados Unidos está más avanzada, sin embargo, siento que los conocimientos adquiridos en la UACh son bastantes similares a los impartidos allá. No sentí gran diferencia entre mis conocimientos a el de los alumnos de Purdue».
