Con una exitosa última jornada finalizó el ciclo «Biodanza: Pluriversalidad y Etnicidad», una iniciativa abierta a la comunidad que se desarrolló durante cinco jornadas organizadas entre el 20 de abril y el 15 de junio, en dependencias de la Universidad Austral de Chile. El taller, totalmente gratuito y de libre acceso, fue impulsado por la Dra. Ángela Niebles, académica del Instituto de Ciencias de la Educación de la Facultad de Filosofía y Humanidades.

La instancia surgió en respuesta a una solicitud expresa del Departamento de Interculturalidad de la Municipalidad de Valdivia, a partir de las líneas de investigación y formación de la académica Dra. Ángela Niebles, quien cuenta con una extensa trayectoria impartiendo talleres de bioadanza en diversos contextos. La convocatoria contó con la participación de mujeres de Venezuela, Brasil, Colombia y Chile, desde los 7 hasta más de 70 años de edad, transformándose en una experiencia de vinculación territorial de alto impacto. «Fue muy hermoso, porque tuvimos participantes de todas las edades y paises. Creo que la universidad puede ser un puente para traer la academia a la vida cotidiana», destacó la Dra. Niebles.
Por su parte, las participantes destacaron el valor terapéutico y comunitario del espacio frente a procesos personales complejos, tales como la adaptación migratoria o el duelo. En ese sentido, Hildegar Sandoval, asistente constante a las sesiones, relató su experiencia: «Quedé viuda hace un año y esto ha sido un proceso muy importante para llevar mi duelo en paz. Me ha servido un montón y he conocido gente linda; me da pena que termine, pero tengo la confianza en que vamos a seguir juntas porque lo necesitamos».
De igual manera, Querem Frita, integrante de la Organización Mujeres Migrantes de Los Ríos, compartió los aprendizajes socioemocionales del ciclo: «Me llevo la amistad de tantas chicas y el aprendizaje de controlar mis emociones, de vivir cada momento y de cargarme de energía para seguir adelante». Asimismo, Yolanda Osuna, vecina de la Población Pablo Neruda y quien ha seguido la trayectoria de estos talleres en otros sectores como Las Ánimas, valoró la constancia de la iniciativa: «Es muy bueno para nosotras como mujeres, porque nos sentimos libres, nos identificamos con los talleres y nos hace muy bien para la autoestima».
De esta forma, la vinculación entre la investigación, las organizaciones sociales y la institucionalidad, expresada en el desarrollo del Ciclo de Biodanza: Pluriversalidad y Etnicidad, permitió su consolidación como un espacio abierto a la comunidad para adquirir herramientas para procesar emociones, promover el autocuidado y desarrollar relaciones interpersonales profundas.






