Con una mirada centrada en el territorio, la comunidad y la dignidad de las personas, se llevó a cabo el conversatorio “Salud Familiar: Medicina para tu comunidad”, organizado por la Escuela de Graduados de la Facultad de Medicina de la Universidad Austral de Chile y transmitido por SoyTV y soyvaldivia.cl.
La jornada reunió a tres especialistas que destacaron el valor estratégico de la medicina familiar comunitaria para fortalecer la atención primaria y contribuir a una salud más humana, cercana y pertinente.
“La medicina familiar no solo trata enfermedades, sino que acompaña vidas, escucha y promueve la salud desde cada comunidad”, afirmó la Dra. Soledad Cares, médica familiar comunitaria, quien abrió el webinar con una reflexión sobre el rol transformador de su especialidad, particularmente en el sur de Chile.
Bajo el título “Medicina familiar: humanización del acompañamiento en búsqueda de un bienestar comunitario”, abordó el desafío de redefinir el rol del médico en un sistema históricamente fragmentado, donde la atención primaria representa el primer contacto con el sistema de salud.
Inspirada en principios como el compromiso con la persona por sobre la enfermedad y el entendimiento de su contexto vital, la Dra. Cares planteó que el médico de familia debe ser parte de una gran red comunitaria y actuar como gestor de recursos, articulador con otros sectores y propulsor de un cambio de paradigma: desde el médico “experto” al profesional que escucha, guía y co-construye salud con las personas y sus territorios.
Crecer hacia la comunidad
En el marco de un escenario marcado por el crecimiento poblacional acelerado y una infraestructura limitada, el Centro de Salud Familiar (Cesfam) Dr. Jorge Sabat de Valdivia ha optado por convertir las dificultades en una oportunidad para innovar. Así lo explicó Nery Barra, matrona y directora del recinto, quien compartió la experiencia de un centro que decidió “crecer hacia afuera”, acercando la atención de salud a los barrios y fortaleciendo su vínculo con la comunidad.
Actualmente, el CesFAM cuenta con dos Centros Comunitarios de Salud Familiar (CECOSF), ubicados en Collico y Mulato Gil de Castro —este último en alianza con la Universidad Austral de Chile—, además de una posta rural en Morrompulli. Esta expansión territorial ha sido posible gracias a una estrategia centrada en la comunidad, que ha aprovechado la alta participación ciudadana de Valdivia —por sobre el promedio nacional, según el PNUD— para establecer alianzas estratégicas y habilitar espacios de atención en lugares cotidianos para las personas, como sedes vecinales, jardines infantiles, iglesias y escuelas.
“La salud debe estar donde las personas viven, sueñan y se desarrollan”, afirmó Barra, subrayando que esta proximidad ha permitido mejorar la cobertura, especialmente en grupos como los adolescentes, quienes muchas veces no acuden a los centros de salud tradicionales.
En ese sentido, uno de los pilares del modelo implementado por el Cesfam Jorge Sabat es el fortalecimiento del vínculo entre los equipos de salud y las familias usuarias. Para ello, se ha incorporado la figura de una «anfitriona», encargada de recibir y orientar a las personas desde su llegada al centro, con el objetivo de que se sientan “como en casa», humanizando la atención y promoviendo una experiencia más acogedora y cercana.
Rural con enfoque comunitario
La realidad rural también estuvo presente en el conversatorio gracias al Dr. Rodrigo Maldonado, quien relató su experiencia en la posta de Curiñanco, una localidad con una población envejecida, fuerte presencia mapuche-lafkenche y dificultades de acceso a servicios.
A través de metodologías participativas, el equipo de salud elaboró una cartografía social actualizada e identificó 121 activos comunitarios —infraestructura, personas, redes— que fortalecen el bienestar de la comunidad.
Este diagnóstico permitió coordinar un plan de emergencia local -el “Plan Kelluen”- junto a SAMU, Bomberos, Carabineros y la municipalidad, respondiendo a la sensación de inseguridad que generaban los vacíos institucionales en el territorio.
“La comprensión del territorio es clave para que las acciones de salud tengan sentido”, señaló el médico, quien en un contexto geográfico y demográfico donde muchas veces la posta rural debe suplir la ausencia de otros servicios del Estado, junto a su equipo han impulsado un enfoque innovador que combina diagnóstico participativo, interculturalidad y articulación multisectorial.
La experiencia de Curiñanco demuestra que la atención primaria rural puede fortalecerse cuando se basa en el conocimiento profundo del territorio y en la participación activa de sus habitantes. Un modelo que, con identidad local, hoy es referente para otros equipos de salud de zonas apartadas de América Latina, siendo reconocido con el primer lugar en el VIII Congreso Panamericano de Medicina Familiar realizado en Panamá.
El conversatorio cerró con un llamado a visibilizar el valor de la medicina familiar comunitaria, fortalecer su presencia en la atención primaria y fomentar alianzas con los municipios, las universidades y los medios de comunicación.
(Fuente: El Diario Austral de Los Ríos)