El taller de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) básica y uso del Desfibrilador Externo Automático (DEA), fue una instancia liderada por el equipo Entrenar para Salvar, iniciativa impulsada por estudiantes de Enfermería, acompañados de la docente Alejandra Contreras, que busca acercar estas competencias a la comunidad.
La actividad permitió que los participantes adquirieran conocimientos teóricos y prácticos sobre cómo actuar frente a una emergencia por paro cardiorrespiratorio, enfatizando la importancia de activar oportunamente la cadena de supervivencia y realizar maniobras de RCP mientras llega la atención especializada.
Entrenar para salvar
El proyecto Entrenar para Salvar nació a partir de la inquietud de un grupo de estudiantes de Enfermería, quienes además comparten una estrecha relación con el deporte.
Matías Salazar, integrante del equipo y estudiante de quinto año de la carrera, quien acaba de finalizar su internado en urgencia, explicó que la iniciativa surgió tras identificar una necesidad concreta en la comunidad. «Estamos conformados por un grupo de deportistas y, junto con eso, vimos la necesidad que existía en la comunidad respecto al paro cardiorrespiratorio. Conocimos situaciones donde las personas no estaban siendo atendidas de la mejor manera y, considerando que Valdivia cuenta con una importante comunidad deportiva, vimos la oportunidad de desarrollar este proyecto», señaló.
Por su parte, Camilo Rojas, también estudiante de quinto año de Enfermería, destacó que la gran cantidad de actividades deportivas que se realizan en la ciudad motivó a enfocar las primeras capacitaciones en este ámbito. «Valdivia está rodeada de deporte por todos lados: clubes de remo, básquetbol, fútbol, corridas y distintas disciplinas. Aunque los tiempos de respuesta de las ambulancias suelen ser buenos cuando están disponibles, siempre será mejor contar con una persona capacitada en el lugar donde ocurre una emergencia. Con recursos mínimos es posible capacitar a muchas personas y generar un impacto muy significativo», afirmó.
Excelente respuesta de la comunidad
Los estudiantes destacaron la positiva recepción que ha tenido el proyecto entre las organizaciones deportivas de la comuna.
«Nos comunicamos con los clubes y en menos de una semana ya teníamos prácticamente todos con disponibilidad para realizar las capacitaciones. Incluso nos ofrecían sus propios gimnasios para desarrollar las actividades. La comunidad fue muy abierta y mostró mucho interés en aprender», comentó Matías Salazar.
Además de la formación práctica, quienes participan reciben una certificación que acredita su capacitación en maniobras de RCP básica y uso del DEA, fortaleciendo así la preparación de los distintos clubes deportivos frente a situaciones de emergencia. Al respeto, Camilo Rojas agregó que el compromiso demostrado por las organizaciones refleja una creciente cultura de prevención y seguridad. «Muchos clubes hicieron el esfuerzo de coordinar horarios entre entrenamientos para capacitar a sus deportistas. Incluso algunos han adquirido equipos y han buscado seguir formándose. Eso demuestra un compromiso importante con el cuidado de su propia comunidad.»
Hasta la fecha, Entrenar para salvar, ha desarrollado capacitaciones con el Club de Remeros Arturo Prat, Club Deportivo Watch en sus ramas de básquetbol y fútbol femenino, además del Club Deportivo Superior, entre otras organizaciones deportivas de Valdivia.
Un proyecto con proyección comunitaria
Si bien el primer objetivo ha sido llegar a los clubes deportivos de la ciudad, los estudiantes esperan ampliar el alcance de la iniciativa hacia otros espacios comunitarios.
«La idea es abarcar todos los clubes deportivos de Valdivia y luego expandirnos a juntas de vecinos, espacios públicos y lugares de alta afluencia de personas. Queremos que la comunidad pueda aprender RCP y primeras maniobras de manera gratuita y accesible», explicó Camilo Rojas.
Matías Salazar añadió que la educación en primeros auxilios debe llegar a toda la población.»Si ocurre un paro cardiorrespiratorio en un supermercado o en cualquier otro lugar, la persona que está al lado puede ser un familiar o cualquier ciudadano. Por eso las recomendaciones internacionales apuntan a educar a toda la comunidad para que cualquiera pueda entregar una primera respuesta mientras llega la ayuda.»
Finalmente, ambos estudiantes destacaron la idea es que esta iniciativa continue en en el tiempo, dado que actualmente participan estudiantes de tercero, cuarto y quinto año de Enfermería, quienes podrán dar continuidad al proyecto una vez que la primera generación egrese.
«Queremos que esto continúe. Es como una antorcha que se va pasando entre generaciones para que más estudiantes puedan seguir capacitando a la comunidad y fortaleciendo la respuesta ante emergencias», concluyó Camilo Rojas.
Con iniciativas como esta, la Facultad de Medicina UACh fortalece su compromiso con la formación de profesionales vinculados con las necesidades de la comunidad, promoviendo acciones que contribuyen a salvar vidas y a construir una ciudadanía mejor preparada frente a las emergencias.


