Con el objetivo de fortalecer las prácticas con enfoque inclusivo de quienes participan en la formación de estudiantes de Enfermería, la Facultad de Medicina de la Universidad Austral de Chile realizó el Taller “Herramientas para una Docencia Clínica Inclusiva”, una instancia formativa piloto que reunió a docentes y tutores clínicos de la carrea de enfermería, enfocada en la inclusión de estudiantes autistas y en la implementación de ajustes razonables dentro de los contextos de aprendizaje clínico.
Entre los resultados de aprendizaje planteados por el taller se incluyeron el diseño de adecuaciones metodológicas razonables para minimizar barreras en los entornos clínicos, la aplicación de estrategias de acompañamiento para facilitar el aprendizaje de estudiantes autistas, el desarrollo de habilidades para enfrentar situaciones de crisis de desregulación emocional y la evaluación de mecanismos de autorregulación utilizados tanto por estudiantes como por docentes.
La iniciativa fue desarrollada de manera colaborativa entre el psicopedagogo de la Unidad de Apoyo al Aprendizaje, Alfredo Martínez Montencinos; la académica del Instituto de Estudios Psicológicos y miembro de la misma unidad, Francisca Retamal; y la Oficina de Educación en Ciencias de la Salud, liderada por su directora, académica Jessica Godoy.
Acercar la inclusión al contexto clínico
Para Alfredo Martínez, uno de los principales desafíos actuales es que los procesos institucionales relacionados con inclusión y ajustes razonables son relativamente recientes, por lo que aún existe la necesidad de difundir y contextualizar esta información entre quienes cumplen funciones docentes.
“El tema de los ajustes razonables y la inclusión como tal, de manera más protocolar, se aplica desde el 2024. Entonces, el hecho de que esto sea nuevo es un desafío. Y al mismo tiempo, existe desconocimiento de los ajustes como del acompañamiento mismo que hacemos para los estudiantes”, explicó.
En este sentido, destacó que el taller buscó acercar estas temáticas a la realidad específica de la formación en salud y de los campos clínicos.
“Intentamos acercar la capacitación o la jornada de inclusión más a lo que es la Facultad de Medicina y Enfermería, intentando que la explicación y el cómo se lleva el tema pueda ser más ajustado al contexto médico o al contexto hospitalario, de tal forma que pudiera permitirles a los docentes entender esta información o acercarse a ella de una manera más específica desde su área y no tan general como se entrega en otras oportunidades”, señaló.
Asimismo, el profesional agregó que esta experiencia surge de un trabajo colaborativo con la Escuela de Enfermería y responde a la necesidad de fortalecer las competencias de quienes acompañan directamente a los estudiantes en sus prácticas clínicas.
“Se abrió la posibilidad con Enfermería, pero igual hay un trabajo interno para fortalecer a los tutores clínicos, considerando que es un espacio externo que generalmente conlleva muchos desafíos. Entonces necesitábamos poder entregar este mensaje a otras instituciones o al hospital en este caso. Y la idea es que, si efectivamente funciona bien la especificación que pudimos usar para Enfermería, poder también adaptarla a otras escuelas o facultades”, indicó.
Además, valoró el carácter multidisciplinario de la experiencia.
“Para este taller realizamos un trabajo multidisciplinar en el cual yo podía entregar mi trabajo, lo que yo esperaba, y Jessica retroalimentaba. Entonces llegamos a un punto muy bueno y muy útil, en el cual no exigió que yo tenga que aprender todo lo que tiene que ver con Enfermería, sino que yo pudiera entregar mis saberes y que Jessica pudiera también entregar los suyos y llegar a este punto medio”, comentó.
La inclusión como parte del quehacer docente
La directora de la Oficina de Educación en Ciencias de la Salud (OFECS), Jessica Godoy, destacó que comprender las necesidades de cada estudiante es un aspecto fundamental para desarrollar procesos formativos efectivos y significativos.
“Desde nuestro rol docente como facilitadores de los procesos de aprendizaje en el estudiantado, resulta primordial conocer sus necesidades desde la individualidad. Esta comprensión fundamenta la planificación de un acompañamiento adecuado e interactivo, permitiendo implementar estrategias pedagógicas genuinamente significativas”, señaló.
Agregó que la diversidad es una realidad presente en todos los espacios educativos y que fortalecer las competencias docentes permite generar ambientes más inclusivos y respetuosos.
“La diversidad es una realidad inherente a todos los espacios de la sociedad, y los entornos educativos no son la excepción. En este contexto, fortalecer las prácticas docentes implica potenciar competencias clave como la comunicación efectiva y la capacidad de escuchar, observar, empatizar y anticipar información a través de la planificación curricular”, afirmó.
Respecto al origen de la iniciativa, explicó que surgió a partir de inquietudes planteadas por docentes y tutores clínicos.
“La realización de este taller piloto surge de la necesidad expresada por docentes y tutores clínicos de contar con herramientas prácticas para facilitar el aprendizaje de estudiantes autistas en sus campos de práctica curricular y profesional. Si bien existe abundante literatura sobre el tema, el propósito central fue situar este conocimiento en un plano reflexivo y aplicado a la realidad específica de cada carrera y entorno clínico”, indicó.
Proyección hacia otras carreras
Por otra parte, la directora OFECS, destacó que esta experiencia constituye la primera etapa de un plan de capacitación más amplio que busca llegar progresivamente a todas las carreras de la Facultad de Medicina.
“Efectivamente, el programa está diseñado para impactar a la totalidad de las carreras de la Facultad. La primera etapa inició con la carrera de Enfermería; posteriormente, en el mes de octubre, la actividad se replicará con docentes y tutores de la carrera de Medicina, para continuar luego con la Escuela de Odontología”, señaló.
Asimismo, precisó que esta propuesta forma parte de la línea directriz de capacitación docente impulsada por OFECS y que su diseño e implementación fueron desarrollados en colaboración con la Unidad de Apoyo al Aprendizaje.
Un aporte a la formación de futuros profesionales de la salud
Para Alfredo Martínez, el aumento de estudiantes que ingresan a la educación superior con diagnósticos ya identificados y los avances legislativos en materia de inclusión representan un desafío que las instituciones deben abordar de manera activa.
“Es muy notorio el aumento y tanto la prevalencia como el hecho de que hay más diagnósticos y más estudiantes que están ingresando a la universidad con un diagnóstico ya validado. Y evidentemente, tanto el aumento de personas como el propio avance legislativo hace que nosotros, como institución, tengamos que ajustarnos a estos elementos de inclusión”, sostuvo.
En ese contexto, destacó la importancia de acercar estos conocimientos a quienes mantienen una relación directa con los estudiantes.
“Más allá de los ajustes razonables o del acompañamiento que hacemos como institución, el hecho de llevar todo este conocimiento a los docentes y tutores y a las personas que finalmente tienen la relación directa con los estudiantes, creo que es el avance más concreto y más útil para el propio estudiante”, afirmó.
Por su parte, Jessica Godoy enfatizó que este tipo de iniciativas fortalece la calidad de la enseñanza en salud y contribuye a la formación de profesionales más preparados para desenvolverse en contextos diversos.
“La contribución es sustancial. Quienes ejercemos la docencia en ciencias de la salud nos formamos inicialmente como profesionales del área y no como pedagogos; por ello, la capacitación continua en docencia resulta indispensable. A través de estos aprendizajes, las prácticas formativas cumplen un verdadero rol facilitador: se vuelven planificadas, pertinentes y contextualizadas, cimentadas en un diálogo permanente. Asimismo, esta preparación asegura la alineación con el Modelo Educativo Centrado en el Aprendizaje de nuestra institución, así como con la normativa interna y las directrices de la Superintendencia de Educación Superior”, expresó.
Finalmente, la directora de OFECS relevó la positiva evaluación realizada por los participantes, quienes valoraron la pertinencia de las temáticas abordadas, la rigurosidad organizativa, el carácter dinámico de las metodologías empleadas y la calidad académica de los relatores y agradeció la colaboración del profesor Alfredo Martínez, de la profesora Francisca Retamal y del profesor Gustavo Sanhueza, así como la disposición de la Escuela de Enfermería para impulsar una propuesta innovadora que incorporó simulación en salud como una de las estrategias metodológicas para abordar las temáticas de inclusión en contextos clínicos.




