La Universidad Austral de Chile dispuso bandera institucional a media asta en señal de duelo corporativo.
Con profundo pesar, la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral de Chile comunica el fallecimiento de Gastón Gaínza Álvarez, quien fuera Decano de esta macrounidad en el periodo comprendido entre 1969 y 1970, años en el que también realizó grandes aportes a nivel institucional en su rol de Secretario General de la casa de estudios superiores.
Nacido en Santiago de Chile el 6 de abril de 1933, llegó a Valdivia hacia 1959, período en el que también fue testigo del histórico terremoto de Valdivia de 1960, el mayor registrado en la historia. A partir de 1974 fijó su residencia en San José de Costa Rica, país donde continuó desarrollando su vida académica e intelectual.
La Decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades UACh, Dra. Karen Alfaro Monsalve, manifestó: “Nos sumamos a las sinceras condolencias para familiares, amistades, colegas y cercanos de Gastón Gaínza, quien fuera académico, miembro del Instituto de Filología, Decano de nuestra Facultad, Secretario General de nuestra institución y cuya biografía está íntimamente vinculada con nuestra historia institucional, con la historia de nuestra Facultad y, fundamentalmente, con la historia de nuestro país”.
Añadió que “su quehacer académico y su compromiso con los principios humanistas resultan hoy fundamentales de relevar. Así se hizo públicamente en un reconocimiento en el marco de los 65 años de nuestra Facultad, donde se realizó un homenaje en su nombre y nos parece que hoy día, también en el marco de la conmemoración de los 70 años de la Facultad, la figura de Gastón Gaínza es fundamental reconocer porque creemos que existe una importante labor desarrollada respecto al desarrollo académico y la tradición humanística”.
La Decana señaló también que “su figura encarna la tradición humanista y que su dedicación y sus preocupaciones dentro de otras, la dialectología, la filología y la enseñanza, cierto, de la lengua en esta época llamada castellano, son elementos que resultan fundamentales de destacar respecto al reconocimiento que tiene Gaínza por su quehacer como académico e investigador, pero también la dimensión y su compromiso político con las transformaciones que se desarrollaron en nuestro país en la década del 60 y 70, con la convicción de que el espacio universitario debía democratizarse y con la convicción también de que era importante que la universidad y los académicos acompañaran los procesos de transformación social que se desarrollaron bajo el gobierno del Presidente Salvador Allende”.
Finalmente, destacó que “su historia está cruzada por los desplazamientos forzados y el exilio, su vida académica posterior al exilio, luego de la dictadura civil y militar chilena, se concentró en Costa Rica, pero mantuvo importantes intercambios y el reconocimiento permanente de sus estudiantes, de sus colegas, cierto, de nuestro país. El vínculo con su historia nos parece que es necesario, cierto, poder continuar difundiendo su obra, su trabajo y sobre todo su figura, en tiempos donde nos parece que los principios que le encarnó respecto a la democracia, el valor de la educación, los principios también de transformación social, resultan fundamentales para también la formación de las actuales generaciones de nuestra facultad”.