Las universidades están viviendo una transformación profunda. Ya no basta con formar profesionales o generar conocimiento; hoy deben ser parte activa de la solución a los desafíos sociales, ambientales y productivos. Esta evolución marca el paso hacia las llamadas universidades de cuarta generación, instituciones que integran la investigación con la innovación y la sostenibilidad, creando puentes bidireccionales entre la ciencia y la sociedad.
La reciente adjudicación del Centro Tecnológico en Biotecnología para la Sostenibilidad de los Ríos, liderado por la UACh junto a la UST y un consorcio de universidades, conglomerados tecnológicos e instituciones regionales, nacionales e internacionales, marca un hito en este proceso. El centro nace con una misión clara: articular el ecosistema biotecnológico del sur de Chile, conectando universidades, empresas de base científico-tecnológica, centros de investigación y gobiernos locales para impulsar el escalamiento de iniciativas biotecnológicas que muchas veces quedan detenidas por falta de infraestructura adecuada, redes o capacidades técnicas y humanas.
El tránsito hacia universidades de cuarta generación no es solo un cambio institucional, es un cambio de paradigma. La biotecnología, con su potencial para conectar la vida, la innovación y el desarrollo sustentable, será uno de los pilares fundamentales de esta nueva etapa.