Esta instancia reunió a las directoras de equidad de género de las Universidades G9 y sus equipos de trabajo y marcó un paso fundamental en la planificación estratégica de la comisión y la colaboración que realizan al fortalecimiento de la equidad de género en las instituciones de educación superior (IES) que conforman la agrupación.
“Para la USM, liderar esta comisión es de suma importancia” señaló Pamela Soto, directora de Género de la USM y enfatizó que el quehacer de la comisión permite «instalar discusiones asociadas a la política nacional» y revisar los «ajustes que se requieren en las políticas de género actualmente». La red G9 es catalogada- por las directoras de género de las nueve IES de la agrupación-como un espacio privilegiado para observar la instalación de políticas y proyectar su evolución en las universidades.

Esta instancia reunió a las directoras de equidad de género de las Universidades G9 y sus equipos de trabajo y marcó un paso fundamental en la planificación estratégica de la comisión y la colaboración que realizan al fortalecimiento de la equidad de género en las instituciones de educación superior (IES) que conforman la agrupación.
“Para la USM, liderar esta comisión es de suma importancia” señaló Pamela Soto, directora de Género de la USM y enfatizó que el quehacer de la comisión permite «instalar discusiones asociadas a la política nacional» y revisar los «ajustes que se requieren en las políticas de género actualmente». La red G9 es catalogada- por las directoras de género de las nueve IES de la agrupación-como un espacio privilegiado para observar la instalación de políticas y proyectar su evolución en las universidades.
Por su parte, Marianela Sanhueza Jefa Unidad de Género de la Universidad Austral de Chile quien participó de la jornada, sostuvo que: «como universidad formamos parte de la Comisión de Equidad de Género de la Red G9 y de la subcomisión llamada: “datos”, la que busca avanzar en la construcción de indicadores que luego puedan migrar a índices que permitan crear modelos universitarios medibles en términos de sus impactos en materia de transversalización de género en todas las áreas estratégicas institucionales. Cuando hablamos de género hablamos de estándares de calidad, por lo que la riguridad metodológica con la que se ha estado trabajando cobra un valor relevante en estos procesos colectivos», dijo.
• Futuros Profesionales: Se pone de manifiesto la «necesidad de incorporar el enfoque de género en la formación de los futuros profesionales».
• Vida Cotidiana: Existe la convicción de que el género debe integrarse en la «formación cotidiana», en el trato entre todas las personas, y en las relaciones de toda la comunidad universitaria. Esta formación busca extenderse a todos los espacios de la vida, como la familia y el trabajo.
• Igualdad Sustantiva: Pilar Bontá concluyó que la «columna vertebral» de su trabajo es lo formativo, con la ambición de «formar en bienestar, en cuidado, en relaciones que sean equitativas para alcanzar una igualdad sustantiva en materia de género».
Estas sesiones ampliadas con foco estratégico y colaborativo reafirman el quehacer de la Comisión de Equidad de Género G9 y el compromiso de todas las universidades que conforman la red con la construcción de entornos universitarios y sociales más justos e igualitarios, aportando en lo local y nacional.
Fotografías: Universidad Técnica Federico Santa María